La laicización de la Navidad

Viendo cómo se escandalizan mis amigos cristianos por la paganización y laicización de las fiestas tradicionales religiosas no puedo dejar de acordarme del famoso dicho nada nuevo bajo el sol. 

Nada nuevo bajo el sol porque lo que está ocurriendo es simple y llanamente lo mismo que hizo el cristianismo desde que llegó al poder, allá por el siglo IV, cuando cristianizaba, normalmente espada en mano, las fiestas paganas o las fiestas tradicionales de los pueblos que evangelizaba (la Navidad es la cristianización de la festividad romana del Sol Invicto, religión mayoritaria de la época). 

Comprendo los argumentos y resistencias de los cristianos; son los mismos que esgrimían los pueblos evangelizados. 

En el fondo no estamos ni más ni menos que ante un cambio cultural, ante el ocaso de las religiones míticas, fruto del progreso científico. 

Pero al igual que un famoso empresario decía que no sabía lo que vendería su compañía dentro de 20 años pero que fuese lo que fuese tenían que ser los líderes del negocio, la Iglesia está intentando adaptarse a los nuevos tiempos vendiendo grandes espectáculos de masas, parafernalias varias que tengo gustan a las masas, tipo procesiones folclóricas y jornadas mundiales, puros eventos superficiales y de consumo como corresponde a la superficialidad y consumismo de nuestros tiempos. 

Porque no olvidemos que en el fondo esto es un negocio, como lo han sido todas las religiones. El gran acierto de la Iglesia fue aliarse desde el principio con los poderosos para mantener su status. 

El tiempo dirá quién vence en este choque cultural. Tal vez la Iglesia sea capaz de “superficializarse” para mantener el chiringuito. Reconozco que de momento lo está haciendo muy bien. Es uno de sus puntos fuertes, adaptarse a los tiempos. Por eso ha durado tanto. 

LA HOMOFOBIA DE LA IGLESIA CATOLICA

Varios obispos, haciendo gala una vez más de su homofobia, acaban de publicar una nota sobre la Ley de Protección Integral contra la LGTBfobia aprobada en la Comunidad de Madrid. 

Según ellos, esta ley está inspirada en una “antropología no adecuada” (la adecuada es la suya 😂😂) y está en contradicción con la moral natural y no acorde con la recta razón (según parece ellos son los que saben cuál es la moral natural y la recta razón 😜)

Otro argumento que utilizan es que está en contra de la Biblia, del Catecismo y del Magisterio de la Iglesia referido al designio de Dios sobre el varón y la mujer (cágate lorito, menos mal que estos individuos ya no tienen el poder político 😱😱)

Como no les gusta la ley, cosa que me parece fenomenal (lo que me preocuparía es que les gustase viendo su mentalidad medieval) dicen que dicha ley es un ataque a la libertad religiosa, a la libertad de conciencia, al derecho de los padres a educar a sus hijos, a la libertad de expresión, a la libertad de cátedra, a la libertad de los científicos y a la libertad de todo el mundo en su búsqueda de la verdad (de la suya se entiende). Vamos, que es el Apocalipsis, el Armagedon, nos vamos a volver todos homosexuales 😢😢

Es decir, no tienen ni puta idea de lo que dicen, porque libertad de expresión la tienen y la prueba es el panfleto homófobo que han publicado. Lo que no deben de querer es libertad de expresión del resto, porque atenta contra su “Verdad”, revelada por Dios. 

Y queridos obispos, está ley no impone nada a nadie, comprendo que este concepto les resulte raro, acostumbrados como están ustedes a imponer su “Verdad” a todo cristo. Por favor, dejen vivir a la gente su vida.

Para terminar, hacen un llamamiento a su ganado a “luchar contra el Mal” (toma ya!!!), en favor del bien común, eso sí con amor y misericordia. Como decía antes, menos mal que ya no pintan nada porque miedito me dan 😬😬

Os dejo el link, no tiene desperdicio, sobre todo el último párrafo, al estilo Yihad. 

Eso sí, ellos no son fanáticos, son todo amor y bondad…

http://www.diocesisgetafe.es/index.php/noticias/notas-de-prensa/2926-tiempo-de-sanacion-no-de-lamentaciones

EL PENSAMIENTO UNICO DE LA IGLESIA

A raíz de las críticas al obispo de Getafe por sus recientes declaraciones  homófobas, las ovejas “neocristianas” se han lanzado en las redes con furor a defender a su pastor, acusando a los impíos de imponer su “pensamiento único”.

Ni que decir tiene que, para este rebaño, pensamiento único es precisamente todo aquello que contradice el “pensamiento único cristiano” vigente a sangre y fuego durante siglos en Europa y al cual ansían volver.

Acusan además a la sociedad de intentar acallar las “voces cristianas”, argumentando que dichas voces tienen el mismo derecho a manifestarse que cualquier otra.

Es evidente la falacia que subyace en su argumento. Por supuesto que los pastores cristianos pueden adoctrinar a su grey con lo que ellos llaman la antropología cristiana, basada en sus mitos y leyendas; el problema viene cuando la tratan de imponer al resto de la sociedad.

Critica el obispo que la ley de Genero reconoce el derecho que toda persona tiene a construir una autodefinición con respecto a su cuerpo, sexo, género y orientación sexual ya que choca con su mencionada antropología cristiana.

Le parece además al obispo que ese “supuesto derecho”, (así lo escribe en su pastoral) es una expresión ideológica del legislador aunque, curiosamente, la visión de la iglesia católica no lo es.

Para explicarlo, el obispo pone sobre la mesa argumentos racionales de peso, convincentes, como que la iglesia sabe que está en lo cierto por la Revelación divina, (así cualquiera, eso es jugar con ventaja 😂😂) o que el problema de la concupiscencia y los desequilibrios psíquicos de estas personas son fruto de la herida del pecado original. 😱😱

Lo que parece no entender el obispo es que la ley de genero no obliga a nadie a construir dicha autodefinición sino que otorga el derecho a construirla. Si tú eres cristiano y consideras que eso es pecado, genial, no la construyas! Pero el obispo y su rebaño pretenden impedir a aquellos que no comulgan con su doctrina que sí puedan hacerlo.

Una vez más tratan de imponer su verdad divina al resto de la sociedad y, cuando ésta se niega, entonces nos acusan de dictadores por no permitirles expresarse. No son capaces de ver, cegados por su dogmatismo, que el problema no es que se expresen, el problema es, como decía al principio de este post, su pretensión de imponer su visión a todo el mundo.

Esto no es nuevo. Esto ya ocurrió durante la decadencia del imperio romano. En aquella época, el cristianismo solo era una más de los múltiples religiones que campaban por el imperio. Pero en cuanto que el emperador Constantino la hizo religión oficial impuso su doctrina por doquier, quemando herejes, paganos, hombres de ciencia, es decir, precisamente a todos aquellos que cuestionaban la “verdad” oficial.

Resulta irónico que los mismos que impusieron su pensamiento único durante siglos, que los mismos que sumieron a Europa en 1000 años de decadencia, de oscurantismo y dogmatismo ahora reclamen libertad de expresión.

Tardamos siglos en liberarnos de su yugo y ahora vuelven a la carga. No volvamos a cometer el mismo error.

 

LAS SUPUESTAS RAICES CRISTIANAS DE OCCIDENTE

Una de las falacias más extendidas y más dañinas es la creencia de que la civilización occidental actual tiene raíces cristianas. Como consecuencia de ello, al ser la civilización más avanzada en lo que a Derechos Humanos y libertades se refiere, y en cuanto al progreso científico y tecnológico, esto habría sido posible gracias al cristianismo.

La realidad es que nuestra civilización hunde sus raíces en el helenismo, extendido por Roma. Es el derecho romano y la sabiduría griega, junto con la tolerancia religiosa propia de estas culturas, las que moldean el Imperio y conforman el sustrato de la cultura occidental.

Sin embargo, a partir del siglo IV, cuando el emperador Constantino declara al cristianismo como religión oficial del Imperio y sobre todo, con la caída del Imperio en el siglo V y la conversión de los pueblos bárbaros en el siglo VI, Europa irá entrando poco a poco en un periodo de oscuridad creciente y pensamiento único que durará mil años, lo que habitualmente conocemos como la Edad Media.

Millones de obras impías serán quemadas, el cristianismo arrasará con la cultura helenística, cientos de personas serán asesinadas por hordas de fanáticos que no tienen nada que envidiar a los talibanes de nuestra época.

Se impondrá la “filosofía” cristiana, cualquier desviación o herejía será castigada con la muerte, el saber se confinará en monasterios y se ocultará a la población. La Iglesia será la única “depositaria” del conocimiento humano y todo aquello que no cuadre con su doctrina será borrado de la faz de la tierra, ya sea persona o libro.

Hasta bien entrado el siglo XIV Europa no empezará despertar del profundo letargo en el que la superchería y el fanatismo religioso le había sumido, mil años de retroceso, mil años perdidos.

Aún así, este despertar será costoso, la Iglesia no renunciará a las cotas de poder absoluto acumuladas a lo largo de siglos. La razón humana ira abriéndose camino muy poco a poco, a pesar de la despiadada persecución eclesial, a pesar de contrarreformas que solo buscarán mantener el poder de Dios en la tierra. Hasta finales del XVII no se conseguirá la separación definitiva entre la Fe y la Razón. La Ciencia, liberada del yugo del dogma cristiano irá ganando parcelas de saber y arrinconando, con cada descubrimiento, cada vez más a la superstición. Y aún así la alargada sombra del Vaticano continuará planeando sobre cualquier avance científico, social o cultural, incluso hasta nuestros días.

España se llevará la peor parte. Nuestros sucesivos monarcas, desde los visigodos se empeñarán en ser adalides de la fe. Lideraremos el infame Concilio de Trento que nos apartará del progreso europeo y lo pagaremos con el secular retraso que acumulamos con respecto al resto de países occidentales. De hecho, seremos la reserva espiritual de Occidente hasta finales del siglo XX. Spain is diferent.

La Civilización Occidental actual es el fruto de la oposición al oscurantismo cristiano, es el fruto de la lucha de la ciencia contra los dogmas cristianos, es el fruto de la lucha por la igualdad frente al machismo cristiano, es, en definitiva, el fruto de la conquista de la libertad frente a las cadenas cristianas, físicas y mentales.

En algo tienen razón. El cristianismo ha sido fundamental en la formación de la Civilización Occidental, sin él no se entiende nuestra historia. Pero no porque la Europa actual sea hija del cristianismo sino, al contrario, porque la Europa actual es heredera de los que lucharon y dieron su vida, a lo largo de los siglos, por devolver al cristianismo a las catacumbas de las que nunca debió de salir.

EL MITO CRISTIANO (III): JESUS DE NAZARET

La figura central del mito cristiano es Jesús de Nazaret. 

Los Evangelios nos relatan su vida y milagros y los cristianos creen literalmente lo que está escrito en ellos.

Pero en realidad, la vida de Jesús que nos cuentan los Evangelios es una sucesión de mitos e historias tomadas de otras religiones anteriores o simultáneas a los primeros siglos del cristianismo.

La “vida” de Jesús es una amalgama, entre otros, del mito del Dionisos griego, del Hércules romano, del Krishna hindú, del Osiris egipcio, del Zoroastro iranio y sobre todo de Mitra, religión coetánea del cristianismo inicial, muy difundida en el imperio romano, cuasicalcada a él, que fue prohibida cuando el cristianismo fue declarada religión oficial del imperio, con la particularidad que su origen es varios siglos anterior (por si alguien dudaba de cuál es la original)

Tanto su concepción virginal, la fecha de su nacimiento, el pesebre, la estrella de Oriente, la adoración de los magos y pastores, su persecución por un rey, su escapada al templo a los doce años, su bautismo, la conversión del agua en vino, la multiplicación de los panes y peces, su paseo sobre las aguas, sus milagros y curaciones, la resurrección de su amigo, su tentación en el desierto, la entrada triunfal en un asno, la eucaristía, su juicio y escarnio, su crucifixión, su resurrección al tercer día en primavera y su ascensión a los cielos aparecen en uno o varios de los mitos mencionados anteriormente.

Aunque la figura histórica del personaje parece que está fuera de discusión, es evidente que los relatos de los Evangelios, escritos varios decenios después de la muerte de Jesús, no pueden considerarse un retrato fiel de su vida sino la base mítica en la que sus seguidores cimentaron la Iglesia que fundaron años después.

LA TRAICION DEL PSOE

Una vez más, el PSOE ha vuelto a traicionar a la clase trabajadora y a la izquierda de este este país.

Antes ya lo hizo Felipe González, con sus reformas laborales, sus contratos basura, su reconversión industrial salvaje, su OTAN de entrada NO… (y se lo han pagado muy bien, solo hay que ver donde le ha llevado su puerta giratoria particular)

Después fue Zapatero, con la modificación del art. 135 de la Constitución, su bajada de pantalones ante la UE, su Reforma Laboral…

Y ahora lo hace Pedro Sánchez, con un acuerdo con Ciudadanos que ni deroga la Reforma Laboral, ni deroga la Ley Mordaza; un acuerdo que hasta Alejo Vidal-Cuadras ha dicho que suscribiría.

Afortunadamente, la diferencia es que esta vez la traición ha sido antes de las más que probables próximas elecciones.

Así que, por lo menos, esta vez PODEMOS ir a votar sabiendo las cartas del PSOE.

No hay más ciego que el que no quiere ver.

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EL MITO CRISTIANO (II): EL ANTIGUO TESTAMENTO

El Antiguo Testamento es un batiburrillo de libros, escritos en varios idiomas durante 900 años antes de Cristo, contradictorios entre sí, con cuentos fantásticos, relatos increíbles y engaños manifiestos intercalados con algunos hechos históricos deformados y salpicados de intervenciones divinas.

El Antiguo Testamento nos muestra a un dios colérico, vengativo, ególatra, celoso, psicópata, sádico, bipolar, asesino de inocentes (niños incluidos), capaz de arrasar ciudades o de aniquilar prácticamente a la especie humana simplemente porque se apartan de él. Vamos, un personaje de terror que deja en pañales a cualquiera que conozcamos.

El Antiguo Testamento no es apto para niños pero a éstos se les enseña una versión edulcorada hasta que el osito de peluche de su infancia se transforma en el muñeco diabólico. 

Aunque se supone que él es el dios de todos los hombres, elige a unos cuantos y les da autorizacion para masacrar sin piedad al resto, a no ser que le reconozcan como el único dios y lo adoren.

A sus elegidos los putea continuamente, haciéndoles vagar por el desierto, poniéndoles pruebas hasta la desesperación o permitiendo sus continuos cautiverios a manos de sus enemigos.

Cualquiera que se acerque con un mínimo de sentido crítico se da cuenta de que el Antiguo Testamento es un relato pseudohistórico salpicado con una sucesión de mitos que ni tan siquiera son originales, ya que la mayoría son adaptaciones de relatos ya existentes en otras culturas.

A pesar de todo lo anterior, el Antiguo Testamento es palabra de dios y hasta hace bien poco los cristianos creían literalmente en sus fábulas pero el imparable avance de la Razón y el pensamiento científico ha llevado a muchos creyentes a considerarlo más una alegoría de inspiración divina.

Al más puro Dr. Jekyll y Mr. Hyde, el dios del Antiguo Testamento se transformará en el dios del amor, la bondad y la misericordia del Nuevo Testamento.